Activista de talento

Hace bastante tiempo que no escribo; no sé si es buena señal – Ethikos está creciendo espectacularmente – o si es que prefiero escribir sólo cuando encuentro algo que decir.

Hace tiempo que luchamos por cambiar el mundo a través de nuestra humilde organización: formamos parte del movimiento B Corporation como primera empresa de gestión de personas en España, medimos nuestro impacto y siempre, y digo siempre, nos vamos a la cama pensando: “esto no es suficiente si queremos conseguir nuestro propósito, debemos hacer más…”.

Hace poco estuve en un evento en Londres sobre talento. Lo típico. Todas las empresas quieren cambiar el mundo, todas las compañías impactan positivamente en la sociedad y están inmersas en un cambio para ser una de las empresas más competitivas del mundo. Quizás el error sea la visión, quizás las empresas deban ser las mejores empresas PARA el mundo en el que vivimos.

Pero empecemos por el principio. Pensad en cualquier tipo de organización: inicialmente surge una idea que alguien o un grupo de personas quieren poner en marcha, se busca financiación y ¡allá vamos! Tras esta fase empezamos a incorporar personas, ¿bajo qué criterios? Casi siempre económicos, competenciales, etc…

Nuestra experiencia nos demuestra que lo primero y esencial es centrarse en los valores compartidos con las personas que van a formar parte de la organización. Ese es el paso uno. Sin ese punto, es muy complejo que exista una correcta alineación del propósito personal y organizacional y seguramente ese ruido interno genere muchas pero muchas situaciones de desmotivación mutua.

Los valores son nuestra brújula interior

¿Os imagináis la fuerza si ambas brújulas, la personal y la de nuestra empresa, señalaran hacia la misma dirección?

Y sino es así, me gustaría que te contestaras tu [email protected] las siguientes preguntas:

* ¿Cuáles son tus valores principales a la hora de tomar una decisión? Con 5 valores nos vale…

* ¿Cuáles son los valores de tu organización? (Los reales, que ves en tu día día, no aquellos que colgamos en la pared)

* ¿Cuáles compartes? ¿Cuáles no?

* ¿Porque no trabajas en algún proyecto que vaya alineado con éstos?

La última pregunta me da pie a explicarte qué es un activista de talento: un activista de talento es aquel que invierte su talento en alguna organización con un propósito superior al beneficio económico, es aquel que quiere cambiar el mundo a través de su esfuerzo y trabajo.

Yo soy culpable. ¿Y tú? ¿Te consideras activista de talento?

 

Germán Cuenca

People Director & Co Founder Ethikos 3.0