Recursos humanos (espejito, espejito)

Los recursos humanos son ¿Recursos o Humanos?

Cuando terminé la licenciatura en psicología tenía clara una cosa: nunca me dedicaría a los recursos humanos! Esa rama de la psicología frívola, impersonal y  poco cercana de la que todo el mundo hablaba… ni hablar!

Después de más de diez años dedicada a la dirección de recursos humanos  (como veis soy la mar de flexible) no lo cambiaría por nada, aunque me doy cuenta de que, en muchas ocasiones, sigo percibiendo este mundo como algo frívolo, impersonal y poco cercano.

Mi espíritu crítico hacia el mundo de los recursos humanos, junto con mi vocación por las personas, me ha llevado a plantearme recurrentemente si estaba en el camino correcto. Siento ser tan clara cuando digo que, en algunas ocasiones, los que menos creen en las personas y en su fuerza para cambiar las cosas son los mismos profesionales de este sector.

¿Gestionas recursos humanos o gestionas personas?

Cabe decir que me he encontrado con gente maravillosa por el camino, gente apasionada por su trabajo que se desvive para que las personas de su organización crezcan, se desarrollen y trabajen felices (aunque el concepto de felicidad es otro tema del que me gustaría hablar en un siguiente post).

Por el contrario, también me he encontrado con gente que trata el mundo de las personas como un puro trámite, como un A-B-C que se gestiona siguiendo un manual. Es ante estos casos cuando, con dolor de barriga, reconozco que se está tratando a las personas como un recurso, algo sencillo e insensible a lo que gestionar. Ahora hagamos inventario, ahora comprometámoslos, ahora qué se yo…

Espejito, espejito…

Hablando con una compañera de profesión sobre este tema, ella me soltó una pregunta que me hizo reflexionar: ¿pero en serio no crees que esto es lo que quieren muchas de las empresas? ¿qué los departamentos de recursos humanos son el reflejo de una cultura de empresa establecida? ¿son el reflejo de cómo los equipos directivos quieren  gestionar sus negocios?

Quién es la más bella del lugar?

Me quedé en silencio un par de minutos.  ¿Acaso la madrastra del espejo era envidiosa y bruja por su entorno? ¿O lo era por su forma de ser? ¿sus propios valores? ¿su sistema de creencias?

Pido disculpas

Siento si alguien se ha podido sentir ofendido… no es mi intención llamar a nadie bruja malvada de cuento!

Es cierto que la cultura empresarial influye e incluso determina muchas de nuestras acciones, pero soy de la convicción que nuestro trabajo es reflejo de cómo somos y qué creemos más que de cómo quieren que seamos o qué quieren que creamos.

Yo, por mi parte, trabajo con pasión y amor por lo que hago. Y, de momento, puedo mirarme al espejo y decir que el reflejo que veo, soy yo.

‘No te tomes por el reflejo, tras de él está tu verdadero rostro’

Rene Rebetez    

 

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